El recorrido del cliente cambió para siempre.
Hoy, las personas no compran en línea de forma lineal. Investigan, comparan, leen reseñas, vuelven, preguntan, dudan… y recién después deciden.
Las empresas que más venden no son las que más invierten, sino las que entienden cómo piensan sus clientes y los acompañan durante todo el proceso.

En Reddor aplicamos esta idea en todas nuestras estrategias: diseñar campañas y sitios que acompañen al cliente en cada etapa, desde el primer clic hasta la compra final.


1. La teoría: del embudo a la experiencia

Durante años, el marketing se basó en un embudo rígido: atraer → interesar → vender.
Pero hoy los clientes se mueven en ciclos.
Pueden descubrirte en un anuncio, irse a ver a la competencia, volver a leerte tres días después, y recién entonces tomar acción.

Por eso, el embudo tradicional se transformó en un viaje continuo, donde la clave ya no es empujar al cliente, sino acompañarlo con información, confianza y claridad.

Como dice Seth Godin: “El marketing es el acto generoso de ayudar a alguien a resolver su problema.”
Y eso solo es posible si sabés en qué parte del recorrido se encuentra esa persona.


2. Cómo aplicar esta visión en tu empresa

Entender el recorrido del cliente no requiere complicar tu estrategia, sino ordenarla.
En Reddor utilizamos tres pilares que cualquier empresa puede aplicar:

a) Atraé tráfico con intención:
Google Ads sigue siendo la herramienta más directa para llegar a personas que ya buscan lo que ofrecés.

b) Educá antes de vender:
Publicá contenido que ayude a tu público a tomar decisiones. Mostrá conocimiento, no solo productos.

c) Convertí con claridad:
Tu web debe responder tres preguntas en menos de 5 segundos:

  • ¿Qué hacés?
  • ¿Por qué sos diferente?
  • ¿Qué tengo que hacer ahora?

Cuando estas tres piezas se alinean, cada paso del recorrido se convierte en una oportunidad de venta real.


3. Caso a modo de ejemplo: “EcoLuz Energía Solar”

Imaginemos una empresa ficticia llamada EcoLuz Energía Solar.
Vende paneles solares y servicios de instalación para hogares y empresas.
Durante meses invirtieron en redes sociales, generando likes y seguidores, pero pocas ventas.

Aplicando la metodología del recorrido del cliente, su estrategia se transformó así:

Fase 1: Atracción con intención.
Lanzaron campañas en Google Ads para búsquedas como “instalación de paneles solares” o “energía solar para empresas”.

Fase 2: Confianza y educación.
En la web publicaron artículos explicando beneficios, costos reales y casos simulados de ahorro energético en números.

Fase 3: Decisión guiada.
Cada página incluía una llamada a la acción clara: “Solicitá tu evaluación gratuita.”
Además, se implementó un formulario simple que permitía calcular el ahorro estimado segun la solución elegida.

Resultado:
Los anuncios no solo generaron clics, sino contactos listos para decidir.
Los leads ya llegaban informados y con intención de compra.

El cambio no fue gastar más, sino acompañar mejor el recorrido del cliente.


4. Qué enseña este ejemplo

El caso de EcoLuz muestra que las ventas no se consiguen forzando, sino facilitando.
Cuando el cliente siente que la empresa lo entiende, confía.
Y cuando confía, compra.

El recorrido del cliente no se controla, se diseña para guiar.
Por eso, en Reddor ayudamos a nuestros clientes a crear sistemas que no dependen de la suerte o de los algoritmos, sino de procesos medibles y repetibles.

Si te gustaría leer más, te invitamos a leer el artículo de Google sobre la experiencia del consumidor: https://business.google.com/es-all/think/consumer-insights/nuevo-proceso-decision-de-compra/


Conclusión: vendé como compra tu cliente

Vender más no significa presionar más.
Significa entender mejor.
Cuando una empresa construye su marketing desde la empatía, los datos y la claridad, cada interacción se convierte en una oportunidad de venta real.

¿Querés descubrir cómo aplicar esta visión en tu negocio?
Conocé cómo trabajamos paso a paso en:
https://reddoragency.com.ar/